
Proyecto: Miguel
de Cervantes.
Dificultad: Media.
Tiempo estimado de realización:
9 horas.
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Nos enfrentamos en esta ocasión al insigne escritor español Don Miguel de Cervantes Saavedra, escritor de esa obra maestra de la literatura universal que es conocida por todos como "El Quijote". Sirva este ejercicio como homenaje a su figura y su obra.
Partiremos del dibujo en la tabla, colocando la veta de la madera verticalmente. La tabla de la muestra es un cuadrado 23 cm. de lado y 3,5 cm. de profundidad. El diámetro del plato donde situamos la cara es de unos 18 cm.

La talla va a ser realizada sobre un "plato cóncavo", por lo que deberemos realizar un vaciado del mismo, para obtener la madera necesaria para tallar el relieve de la cara. Para ello marcaremos con una gubia de esquina el contorno de la figura, respetando el borde inferior, donde posteriormente marcaremos la entrada del plato.

En las cuatro fotografías siguientes podemos observar diferentes pasos en el proceso de vaciado del plato. Es necesario efectuarlo con cuidado, ya que diferencias de profundidad a igual distancia del borde crearían feos efectos en el conjunto final. Este proceso se realiza marcando previamente la silueta, y desbastando hacia la figura, siempre de menos a más, hasta conseguir una profundidad (en las zonas más bajas) de aproximadamente 2 cm.



Ahora comenzaremos con la figura, marcando las zonas que irán a diferentes niveles para crear el relieve. Marcaremos la gola, elemento de mayor espectacularidad del trabajo, para definir su contorno inicial.

Ahora ya podemos comenzar a definir la cabeza. Serán cortes de gubias grandes, sobre todo medias cañas, para definir la curvatura y formas esenciales de la cara, marcando los ojos, la nariz, la oreja y el bigote con la boca. Redondearemos el pelo y bajaremos más la zona del ojo derecho (en la imagen a la izquierda) para conseguir el efecto de medio perfil.

Tras limpiar y suavizar un poco las formas, obtendremos algo así:

Vamos ahora a marcar todo el pelo. Suavizaremos un poco más la zona de la cabeza y marcaremos el límite del pelo. A continuación haremos unas líneas con la gubia de esquina para evitar excesiva uniformidad en la forma del cabello y las suavizaremos con una gubia plana.
Luego con un poco de paciencia iremos marcando detalles en el pelo con un cañón muy fino, intentando reflejar las formas reales.

Para terminar el pelo, sólo nos falta marcar el flequillo con unos cortes para "despeinar" un poco y dar mayor naturalidad. Aprovecharemos este paso también para hacer los ojos. Usaremos un cañón pequeño para el contorno y luego rebajaremos el globo ocular hasta conseguir la forma natural deseada, cuidando de marcar en los extremos la curvatura de forma más pronunciada y el lagrimal. Simularemos los párpados con un cañón y suavizando un poco. Con la misma gubia, haremos las cejas y con un cañón un poco mayor (2-3 mm) haremos las arrugas de la frente.

Vamos a empezar con la gola, que es el elemento más espectacular de la imagen: redondearemos los bordes, para darle la curvatura adecuada, inclinándo además la zona frontal hacia abajo, para dar más profundidad. Marcaremos las arrugas y sus prolongaciones y empezaremos a tallar, marcando con la gubia de esquina y vaciando con una media caña, limpiando y suavizando posteriormente con gubias planas.

Terminamos la gola en toda la vuelta, limpiamos los fondos y cualquier imperfección que observemos y "voilá", ya tenemos a Cervantes terminado. Espero que os haya gustado. En una práctica posterior, analizaremos una decoración floral para las esquinas y le pasaremos una moldura, para luego tallarla de forma sencilla y repetir el acabado en los tres platos de la serie.

La obra terminada, después de teñida y encerada sería algo así:

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